Archivos para la Categoría 'poesía'

La fiesta del beso

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Para una buena fiesta del beso es importante…

* Hacer una tarta de chocolate en la pastelería de mi amiga para que me salga rica.
* Limpiarme los zapatos para estar guapetón.
* Invitar a todo el mundo. Igual como mil invitados o así.
* Buscar paraguas por si llueve. Como mil paraguas o así. Todos de colores.
* Una pelota gorda. Doscientas cometas. Una cinta para jugar a la gallinita ciega.
* Mil farolitos. Una trompeta.
* Manteles de cuadros. Cestas de oso Yogui. 13.080 hormigas que no paren quietas.
* Pan Bimbo a bulto.
* Tomates y cosas como de merienda.
* Churros. Patatas fritas. Piruletas.
* Unas plumas suavecitas para hacer cosquillas a los que duerman siesta.
* Un abuelo cascarrabias. Una abuela algo chaveta.
* Un señor que ronca. Un crío que le hace la puñeta.
* Una banda de pueblo de las de tocar verbenas.
* Vino. Gaseosa. Cerveza. Un río de agua fresquita para refrescar botellas.
* Un tío Armando con gorra visera que controle si están frescas.
* Una pizca de principio de verano. Mmmm… casi casi primavera.
* Un puesto de helados.
* Un perro muy feo. Una, dos… o tres abejas.
* Una sandía. Nata helada. Fresas.
* Un rebaño de ovejas para poner en un monte y que se vean pequeñas.
* Un bebé que llora. Una niña con coletas.
* Un tren a lo lejos. Plumas de indio. Arcos. Unas flechas con ventosa que las chupas y se pegan.
* Unos grillos para luego. Ranas, una charca, un mosquito de trompeta.
* ¡Luciérnagas!
* Un montón así de estrellas. Mantas por si refresca.
* Fuegos artificiales. Ojos bien grandes. Caras de sorpresa.
* Un camino a casa de los que no tienen piedras…
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Loca

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La noche, que es siempre ambigua, te enfurece.
Color de ginebra mala, son tus ojos unas bichas.
Yo sé que vas a romper en insultos y en lágrimas histéricas.
En la cama, luego, te calmaré con besos que me da pena dártelos.
Y al dormir te apretarás contra mí como una perra enferma.

Jaime Gil de Biedma

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El nacimiento del culo

Ah, sublime zona erógena, ese canalillo insinuante, promesa de firmes glúteos y formas sinuosas. Al igual que un escote en el pecho, ese principio del culo nos deja adivinar lo que vendrá después, porque en el arte del sexo no existe nada como la insinuación.
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Preludio. Cuaderno de Nueva York

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Nadie comprendió entonces sus palabras.
Por eso andan, ahora, las palabras,
pasando por los vientos,
ávidas de que alguno las recoja
siglos después de pronunciadas.

Y aquí están, aguardando que alguno las escuche.

José Hierro.
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La hipocresía, querida amiga.

hipocrita

La gente es hipócrita. Tú, yo, todo somos unos hipócritas.
Lo que pasa es que algunos son menos y esos pocos son con los que se puede convivir.

Los restantes… pues generalmente unos hijos de puta, pero ese ya sería otro tema a tratar más a fondo.
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La invitación

invitacion

No me interesa saber cómo te ganas la vida,
lo que quiero saber es cuales son tus anhelos,
y si es que te atreves a soñar con realizarlos.

No me interesa saber tu edad,
lo que quiero saber es si te arriesgarías a pasar por tonto por amor,
por tus sueños,
o por la simple aventura de sentirte vivo.

No me interesa saber qué planetas están en cuadratura con tu luna…,
lo que quiero saber es si has tocado fondo en tu sufrimiento,
y si tu corazón se ha abierto por las traiciones de la vida,
o si se ha arrugado y cerrado
ante el temor de sufrir más.

Quiero saber si puedes aceptar el dolor,
el mío o el tuyo,
sin tratar de esconderlo
o de menguarlo
o de eliminarlo.

Quiero saber si puedes aceptar la alegría,
la mía o la tuya,
si puedes danzar con frenesí
y dejar que el éxtasis te colme hasta la punta de los dedos,
sin advertirnos de que tenemos
que tener cuidado,
o de que tenemos que ser realistas,
o de que debemos recordar las limitaciones de ser humanos.

No me interesa saber si es cierta
la historia que me cuentas.
Lo que quiero saber es si estás dispuesto
a decepcionar a otra persona
por ser honesto contigo mismo.
Si puedes soportar el ser acusado de traición
sin traicionar tu propio espíritu.
Si estás dispuesto a no creer en nada o en nadie,
y si eres por lo tanto digno de confianza.

Quiero saber si puedes ver la Belleza
aún cuando no todos los días
sean hermosos.
Y si puedes inspirar tu propia vida
con su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso,
el mío o el tuyo,
y aún detenerte al borde del lago
y gritar al brillo de luna llena,
“Sí.”
No me interesa saber donde vives
o cuánto dinero tienes.
Lo que quiero saber es si puedes levantarte
después de una noche de sufrimiento, desesperado,
cansado y magullado hasta la médula,
y aún hacer lo que se necesita
para alimentar a los niños.

No me interesa saber a quien conoces
o como llegaste aquí.
Lo que quiero saber es si estás dispuesto
a pararte en el medio del fuego
conmigo
sin arrugarte.

No me interesa saber qué, donde o con quién
has estudiado
Lo que quiero saber es qué es lo que te sostiene
por dentro
cuando todo lo demás se desbarata

Quiero saber.. si puedes estar solo
contigo mismo,
y si disfrutas de tu propia compañía
en los momentos más vacíos…

Oriah Mountain Dreamer

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El dolor

placebo

Conozco perfectamente mi dolor:
viene conmigo disfrazado en la sangre
y se ha construido una risa especial
para que no pregunten por su sombra.
Mi dolor, ah queridos,
mi dolor, ah querida,
mi dolor es capaz de inventaros un pájaro,
un cubo de madera
de esos donde los niños
le adivinan una alma musical al alfabeto,
un rincón entrañable
y tibio como la geografía del vino
o como la piel que me dejó las manos
sin pronunciar el himno de tu ancha desnudez de mar.
Mi dolor tiene cara de rosa,
de primavera personal que ha venido cantando.
Tras ella esconde su violento cuchillo,
su desatado tigre que me rompió las venas desde antes de nacer
y que trazó los días
de lluvia y de ceniza que mantengo.
Amo profundamente mi dolor,
como a un hijo malo.

Roque Dalton, poeta y revolucionario salvadoreño.
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Sé todos los cuentos

cuentos

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto
y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

León Felipe
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