Determinar si podemos apropiar el uso de esta forma alternativa de energía en nuestra vida cotidiana.
Una meta a seis meses:
Encontrar las utilidades prácticas que permita plantear esta propuesta como complementaria de las formas tradicionales de uso de la energía eléctrica, el gas y la leña para la familia Embera.
Si esta forma de utilización de la energía es fácilmente asimilable por la familia Embera en su vida diaria, se obtiene el logro; si se quedan los aparatos archivados, algo está fallando, y entonces habrá que encontrar el origen de la falla que puede estar en varios puntos:
- En los diseños: fugas de calor, tamaños, formas o materiales inadecuados.
- En la operación de las cocinas:
-
- el sol cubre una trayectoria que hay que seguir cada 20 minutos o media hora para capturar sus rayos y entonces no se pueden dejar descuidadas por muy largo tiempo.
- Las ollas deben ser apropiadas: negras y tapadas para que el vapor de agua de los alimentos no bloquee la entrada de los rayos solares.
- No le podemos pedir al sol más de lo que puede dar con los actuales diseños: no esperemos fritar buñuelos o chicharrón, por ejemplo, pues estos procesos requieren temperaturas más altas que las que actualmente obtenemos.
- El agua que requieren los alimentos para su cocción es menos que la que tradicionalmente usamos para cocinar los alimentos, pues la cocción hermética y las temperaturas de trabajo (entre 90° y 120° como hemos obtenido ya en Karmata Rua) así lo permiten.
- En las costumbres que tenemos arraigadas:
- Cocinar a la carrera y con mucho fuego por las múltiples ocupaciones que tenemos.
- Resistencia a creer que con el sol se puede cocinar.
- Resistencia a cocinar al aire libre.
- Resistencia a combinar las formas tradicionales de cocción de alimentos con una nueva forma que no nos es familiar de entrada.
Otros beneficios:
- Cocinar con leña produce humo y éste a su vez enfermedades del sistema respiratorio. Aquí no tenemos humo y por lo tanto una importante causa de malestares del sistema respiratorio las podemos prevenir.
- El sol en cambio es energía limpia, no quema los alimentos y por lo tanto éstos se preservan con todo su poder nutritivo.
- Las mujeres son normalmente quienes más se dedican a la tarea de cocinar. Una ayuda para ellas beneficia a toda la familia no sólo en el aspecto de la salud, sino también en el económico por el ahorro que podemos obtener en las cuentas de energía y disminución del consumo de gas.

Monica mostrando la cocina solar
Advertisement