El fin del mundo I

El último Encuentro Mundial sobre Desarrollo Sostenible se celebró en Johannesburgo, Sudáfrica, donde los 182 países participantes mandaron a 6.000 delegados que se hospedaron en hoteles de cuatro y cinco estrellas y devoraron toneladas de langostas y caviar.

Para que se pudiesen aparcar las limusinas, se talaron cientos de árboles alrededor del centro de conferencias, que estaba a poca distancia de unos barrios de chabolas.

Y así nos va, claro. Si en vez de talar los árboles le hubieran ‘talado’ las pelotas a algunos de los delegados hubiéramos salido ganando todos.
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2 Respuestas a “El fin del mundo I”


  1. 1 justo 2 Mayo, 2008 a las 6:52 pm

    Luego se podrían vender las pelotas de los señores delegados como recuerdo del congreso.

  2. 2 unaspapas 2 Mayo, 2008 a las 7:09 pm

    Gran idea. Y las ganancias dárselas a la gente de las chabolas cercanas.
    Apoyo la moción.

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