Desde que se reiniciaron las clases posteriormente a la ampliación de la planta física de la IE Karmata Rúa, tenemos nuevos aportes de la Corporación La Sabaneta y la Fundación Pepe Breu.
1. Una cocina parabólica: había sido expuesta por primera vez, el día del lanzamiento del código ambiental de Karmata Rúa, el 26 de marzo del 2011. Para muchos Emberas y Embera Weras pasó desapercibida, pero allí estuvo hirviendo agua en una tetera por más de dos horas.
Ya nos acompañaba un horno pequeño de madera, que ese día también estuvo en más de 150° de temperatura.
A raíz de los trabajos de ampliación del colegio, la cocina estuvo por mucho tiempo sin usarse; pero ahora que gozamos de la ampliación y justo en la misma fecha en que se socializó la segunda etapa del proyecto ambiental respaldado por el gobierno de Navarra (España) el pasado 17 de febrero de 2012, como parte de la sinergia que estos proyectos traen, La Sabaneta y Fundación Pepe Breu de nuevo se animaron a respaldarnos trayéndonos esta cocina parabólica.
Funciona un poco diferente del horno del que ya hemos comido buenas tortas y demás, pues calienta mucho más rápido; pero la ausencia de sol hace que la temperatura descienda tan pronto se va el sol. Poniendo un ejemplo de carros, la cocina parece “un carro de carreras”, que avanza muy rápido cuando hay sol, calienta mucho y se cocina rápido, pero cuando el sol se va es como si se apagara el fogón, porque la olla donde se cocina queda expuesta directamente al aire ambiente y si no hay sol directo, no cocina. En cambio el horno parece “una volqueta”, que aunque avanza más despacio, soporta más fácil los períodos de sombra cuando aparecen nubes, conserva el calor por su cierre hermético, donde se pueden colocar incluso varias ollas, o sea le cabe más comida que a la cocina parabólica.






