
La SGAE, la sociedad (privada, no se olviden de este detalle) de gestión de derechos más importante de España, se queja de que la piratería y la copia ilegal cuestan al año cientos de millones de euros a los bolsillos de los autores, disuadiendo la creación artística.
¿De verdad que el pretendido pirateo hace desistir a los artistas de crear? No me lo creo. Lo que hay es simplemente un desmesurado afán recaudatorio.
Datos: la última liquidación de junio ascendió a 134,7 millones de euros, 44 millones más que en la de hace un año, según el balance que comunicó esta semana la SGAE a sus socios. De esa cantidad, 92 millones de euros provienen de la recaudación ordinaria efectuada en el primer semestre de 2007; los otros 42,7 millones, del cobro de atrasos a los usuarios del repertorio de los miembros.
Las entidades de gestión de derechos, con la SGAE a la cabeza aunque no conozco a ninguna otra, denuncian que la industria tecnológica sostiene su negocio a costa de la copia ilegal de películas y canciones. Según sus cifras, en 2006 se grabaron en los hogares españoles 525 millones de horas de CD y 375 millones de horas en DVD de repertorio protegido.
Personalmente me encantaría descubrir que fórmula emplean para calcular estos datos. Fantasía matemática en estado puro.
Otros datos: los fabricantes, las compañías de telefonía y millones de consumidores -han presentado más de un millón de firmas contra el canon- denuncian el irracional afán recaudatorio de las sociedades de gestión, nuevamente con la SGAE capitaneando el barco (pirata).
Y es que estos chicos siguen sin enterarse que algo está cambiando (o ha cambiado ya) en el mundo de la música, pero se niegan a aceptarlo. Por doquier surgen voces críticas, nuevas formas de comercializar la música, músicos que se producen y distribuyen fuera de los circuitos establecidos…
Y pretenden cobrarme 20 euros por un CD y encima, el canon digital. ¿Quiénes son los piratas?.
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